Para situarte mejor, nos encontramos en el interior de la comunidad pero a sólo 20 kilómetros de Ribadesella y la costa oriental de Asturias, y menos aún de las montañas de Picos de Europa. Arriondas es una localidad de unos 3.000 habitantes, capital del Concejo de Parres y marcada por la unión de las aguas de dos ríos, el Piloña y el internacionalmente conocido río Sella.
Hoy te cuento cuáles son los mayores atractivos que visitar en Arriondas y los alrededores. Desde la ruta de arquitectura indiana, la famosa bajada del Sella en canoa y un entorno natural increíble que quita el hipo
Las mejores cosas que ver en Arriondas (Asturias)
Esta recopilación está pensada para disfrutar de un día muy completo con los mejores lugares que ver en Arriondas y más planes de turismo activo y gastronómico. Además, te chivo actividades bien chulas en los alrededores de Arriondas y justo al final te dejo mapa de localización.
Casas Indianas de Arriondas
Estamos ante uno de los mayores atractivos de Arriondas y rasgo distintivo de un montón de localidades asturianas por estos lares. La influencia de los indianos, emigrantes que marcharon al continente americano durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX y regresaron con grandes fortunas, se deja notar con mucha intensidad en la arquitectura de la localidad.
El centro histórico de Arriondas cuenta con varias casas palaciegas de estilo indiano que merece la pena conocer. Entre ellas cabe destacar Villa Juanita, Casa Cepa o Chalet de los Valle, la Casa Mirayes, la Casa Labra, La Teyería o Villa María. Muchas de ellas se encuentran en la principal arteria de la ciudad, la calle Argüelles y la contigua avenida de Europa.
Para los interesados en la temática de la influencia indiana y la huella que ha dejado en Asturias, aconsejo visitar otras localidades cercanas como Cangas de Onís, Ribadesella, Llanes y, sobre todo, Colombres. Esta última cuenta con una ruta temática de casonas indianas impresionante entre las que brilla con luz propia La Quinta de Guadalupe, sede del Archivo de Indianos y Museo de la Inmigración.
Iglesia de San Martín y otros monumentos
Volvemos a Arriondas para seguir explorando su herencia histórica. La Iglesia de San Martín de Arriondas se alza como el monumento más visible y destacable de la localidad. A sólo unos pasos de la ribera del río Sella, este templo construdo en 1905 fue el encargado de tomar el relevo de la Capilla de San Martín. Esta pequeño templo se encuentra situada en un promontorio desde el que se obtiene una vista panorámica del pueblo espectacular
Hablando de templos, aunque se encuentra a unos 7 kilómetros del centro de Arriondas, merece la pena desplazarse hasta la iglesia de San Miguel de Cofiño, una pequeña construcción de origen medieval situada en un entorno natural espectacular.
Parque de la Concordia
El verde es color oficial de entorno de Arriondas pero también lo es del propio del centro urbano. Arriondas cuenta con estupendas áreas recreativas como el Parque de la Concordia. Situado en la vega formada por la unión de los ríos Sella y Piloña, este parque cuenta también con un hórreo tradicional y una escultura elaborada con láminas de acero obra de Rubi Camín. Y no es el único. Sólo hay que cruzar el puente para salir al encuentro del parque de la Llera.
Descenso del río Sella en piragua
Ahora sí, es el PLANAZO en mayúsculas. La verdadera razón por la que cada año esta localidad asturiana recibe miles de visitantes nacionales e internacionales, la bajada del Sella. Como has podido comprobar, no es el único atractivo de Arriondas pero sí el más famoso y el que conlleva mayor carga de adrenalina.
El descenso del río Sella en piragua puede comenzarse desde varios puntos del recorrido, pero son las localidades de Cangas de Onís y, sobre todo, Arriondas la que cuenta con más arraigo y empresas de turismo activo que ofertan la actividad. De hecho, el itinerario oficial es el que nos conduce desde el puente de Arriondas hasta la localidad de Llovio (unos pocos kilómetros antes de su desembocadura en Ribadesella) en aproximadamente 15 kilómetros.
Se trata de una actividad sencilla y apta para todos aquellos que sepan nadar y cuenten con un fondo físico normal. Piensa que la corriente te arrastra río abajo y, a pesar de que la bajada puede durar unas 4 horas, no se hace muy cansada. A lo largo de la bajada tendrás oportunidad de ir haciendo un montón de paradas en playas fluviales e, incluso, en chiringuitos dispersos en las orillas.